Versículo:
¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío. Salmos 42:1
Comentario:
Cada vez que usted se sienta abatido, los salmos serán una excelente fuente de consuelo y aliento. En el pasaje de hoy, el salmista comparte cómo Dios le ofrece consuelo a usted, que es su hijo, en los tiempos difíciles. Para recibirlo, usted debe…
MIRAR HACIA ADENTRO. Antes de que pueda lidiar con la depresión, necesita saber qué la está causando. Si no está seguro, pídale al Señor que le ayude a descubrir qué está pasando.
MIRAR HACIA ARRIBA. El siguiente paso es levantar sus ojos al Señor y poner su esperanza en Él. Recuerde que el desánimo nos llega a todos en un momento u otro, pero no debe ser permanente.
MIRAR HACIA ATRÁS. El abatimiento tiene una manera de hacerle olvidar todas las cosas buenas que Dios ha hecho a lo largo de los años. Recordar su cuidado y su provisión en el pasado ayuda a superar el desaliento.
MIRAR HACIA ADELANTE. Al recordar que los planes del Señor son buenos, puede esperar lo que Él hará en el futuro. Su amorosa bondad le sostendrá durante el día y le brindará consuelo durante la noche.
La clave para vencer el desánimo es fijar su atención en el Señor. Su Palabra promete que Él camina con usted en medio del valle de tristeza. Recuerde que, aunque se sienta desanimado, nunca está solo.
Oración:
Señor, en medio del abatimiento y la incertidumbre, ayúdame a levantar mi mirada hacia Ti y recordar Tu fidelidad. Renueva mi esperanza, fortalece mi corazón y llena mi alma de Tu paz. Que en cada prueba pueda confiar en que Tus planes son buenos y que nunca me dejarás solo. Gracias por Tu amor constante, por ser mi refugio y mi fortaleza. En Ti descanso, sabiendo que aún he de alabarte. En el nombre de Jesús, Amén.